martes, 5 de marzo de 2013

JAIME GIL DE BIEDMA

EL LIBRO

Tantas cosas tantas letras,
tantas cosas que contar, 
cada libro tiene su historia, 
que un escritor nos quiere narrar.
Aveces está bien 
y otras está mal
pero leer es un placer
que no debes dejar pasar.

ALEJANDRO LOUREIRO GONZÁLEZ

miércoles, 20 de febrero de 2013

SUEÑO


Desgarrada la nube; el arco iris
brillando ya en el cielo,
y en un fanal de lluvia
y sol el campo envuelto. 
Desperté. ¿Quién enturbia 
los mágicos cristales de mi sueño? 
Mi corazón latía 
atónito y disperso. 
¡El limonar florido, 
el cipresal del huerto, 
el prado verde, el sol, el agua, el iris! 
¡el agua en tus cabellos!…
Y todo en la memoria se perdía
VALORACIÓN PERSONAL
En nuestra opinión, Machado en este poema destaca un paisaje idealizado, tranquilo y que parece evadirse de la realidad. Todo parece perfecto cuando alguien interrumpe de repente todo eso. El sueño se ha terminada y toca volver a la realidad.

CAMINANTE NO HAY CAMINO


Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
                                       bajo el cielo azul, temblar
                                       súbitamente y quebrarse…

                                        Nunca perseguí la gloria.

                                       Caminante, son tus huellas
                                       el camino y nada más;
                                       caminante, no hay camino,
                                       se hace camino al andar.

                                       Al andar se hace camino
                                       y al volver la vista atrás
                                      se ve la senda que nunca
                                      se ha de volver a pisar.

                                      Caminante no hay camino
                                      sino estelas en la mar…
                                     Hace algún tiempo en ese lugar
                            donde hoy los bosques se visten de espinos
                                    se oyó la voz de un poeta gritar

                                   “Caminante no hay camino,
                                  se hace camino al andar…”

                                  Golpe a golpe, verso a verso…

                                 Murió el poeta lejos del hogar.
                            Le cubre el polvo de un país vecino.
                                    Al alejarse le vieron llorar.
                                 “Caminante no hay camino,
                                 se hace camino al andar…”

                              Golpe a golpe, verso a verso…

                          Cuando el jilguero no puede cantar.
                           Cuando el poeta es un peregrino,
                           cuando de nada nos sirve rezar.
                             “Caminante no hay camino,
                             se hace camino al andar…”

                           Golpe a golpe, verso a verso.
 

                     

VALORACIÓN PERSONAL.
En nuestra opinión, Machado en este poema destaca la figura del caminante el cual va haciendo un camino que es el pasar de la vida. A la vez que va haciendo ese camino echa la vista atrás recordando momentos del pasado.

miércoles, 16 de enero de 2013

Antonio Machado


 





Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 26 de julio de 1875 – Colliure, 22 de febrero de 1939) fue un poeta español, miembro tardío de la Generación del 98 y uno de sus miembros más representativos. Su obra inicial suele inscribirse en el movimiento literario denominado Modernismo.

Antonio Machado nació el 26 de julio de 1875 en Sevilla. Segundo de cinco hermanos de una familia liberal.
En 1883, su abuelo fue nombrado profesor de la Universidad Central de Madrid y toda la familia se traslada con él a dicha ciudad. Antonio Machado completa entonces su formación en la célebre Institución Libre de Enseñanza, fundada por Francisco Giner de los Ríos.
En 1889 empieza sus estudios de bachillerato, primero en el instituto San Isidro y después en Cardenal Cisneros. Es en esa época cuando se aficiona al teatro junto a su hermano, y comienza a asistir a tertulias. Machado interrumpe varias veces sus estudios, afectado por los problemas económicos de su familia tras la muerte de su padre por tuberculosis en 1893 y su abuelo, tres años más tarde. Por aquella época, conoce a Valle-Inclán en una tertulia. Trabaja en la parte de los verbos, en el Diccionario de ideas afines.
En 1899, Antonio Machado viaja a París, donde vive su hermano el poeta Manuel, con quien en lo sucesivo emprenderá una carrera conjunta de autores dramáticos, y trabaja de traductor para la Editorial Garnier. Allí entrará en contacto con, por ejemplo, Oscar Wilde y Pío Baroja y asiste a las clases del filósofo Henri Bergson, que le impresionan profundamente. Vuelve a España y trabaja de actor mientras alcanza el título de bachiller.
En 1902 vuelve a París y conoce a Rubén Darío. De vuelta a Madrid entabla amistad con Juan Ramón Jiménez y publica Soledades (1903).
En 1907 publica Soledades, Galerías y Otros poemas, una versión ampliada de Soledades, y gana las oposiciones al puesto de catedrático de francés. Elige la vacante del instituto de Soria, donde entabla amistad con Vicente García de Diego que era catedrático de latín y griego del mismo instituto. Conoce a Leonor Izquierdo, que trabajaba en casa de Vicente García de Diego, con la que se casará dos años después; teniendo ella 15 y él 34 años.
En 1911 viajará a París al conseguir una beca para ampliar sus estudios.
Leonor cae enferma de tuberculosis y muere en 1912, lo que sume a Machado en una gran depresión y éste solicita su traslado a Baeza (Jaén), donde vivirá con su madre dedicado a la enseñanza y al estudio. Durante siete años, hasta 1919, el poeta enseña Gramática Francesa en el Instituto de Bachillerato instalado en la Antigua Universidad baezana.
En 1912 publica Campos de Castilla, obra en la que el autor se separa de los rasgos modernistas que presentaba su obra Soledades y del intimismo hacia el que había evolucionado en Soledades, galerías y otros poemas, acercándose a las inquietudes patrióticas de los autores de la Generación del 98; en efecto, ha mantenido una amplia correspondencia epistolar con Miguel de Unamuno y algunas de sus ideas se reflejan en este libro. En Baeza, en 1917, conoce a Federico García Lorca, con el que entabló gran amistad.
En 1919 se traslada a Segovia, donde encontrará un ambiente cultural más acorde con sus gustos y comenzará a participar en las actividades de la reciente Universidad Popular, que tiene como objetivo la extensión de la cultura a los sectores sociales tradicionalmente más apartados de ella. Así, fue profesor de francés en el Instituto de Segovia, donde conoció a Mariano Quintanilla. Continuará hasta 1932.
En 1932 obtiene la cátedra de Francés del Instituto Calderón de la Barca, de Madrid, y en 1935 la del Cervantes.
Escribe textos en prosa que luego serán recogidos en los dos apócrifos Juan de Mairena y Abel Martín. Por entonces corteja a una dama casada, Pilar Valderrama, que en los versos de Nuevas canciones (1924), su último libro de poesía, progresivamente ampliado, como los otros, aparece bajo el nombre de Guiomar. Siente un gran interés por la Filosofía y se licencia a trancas y barrancas en esta materia en la Universidad Central.
Con el estallido de la Guerra Civil Española marcha a Valencia. Vivió en la localidad de Rocafort desde noviembre de 1936 hasta marzo de 1938. En 1937 publica La guerra. Entre 1937 y 1939, Machado publica un total de 26 artículos en La Vanguardia (que en aquella época era el órgano de expresión del gobierno de la República y recogía firmas de los más destacados intelectuales y escritores que apoyaron la causa republicana).
A finales de enero de 1939, y ante la inminente ocupación de la ciudad, sale de Barcelona viajando con Joaquín Xirau Palau en una ambulancia que les fue proporcionada por José Puche Álvarez, Director General de Sanidad. Tras unos primeros días en Raset (Gerona), pasa su última noche en España, la del 26 al 27 de enero, en Viladasens. En la tarde del día 28 llega finalmente a Colliure (Francia), en donde muere el día 22 de febrero en el Hotel Bougnol-Quintana. A los tres días, fallece su madre, Ana Ruiz Hernández. En el bolsillo de su abrigo se encuentra un último verso: «Estos días azules y este sol de la infancia».
En febrero de 2010 la especialista en Machado, Monique Alonso, hizo público que, poco antes de morir el poeta, la Universidad de Cambridge le había enviado una carta ofreciéndole un puesto en su rectorado. La carta llegó a Colliure al día siguiente de su entierro. Machado fue expulsado post mortem del cuerpo de catedráticos de Instituto y hubo de esperarse hasta 1981 para que fuera rehabilitado, también post mortem, qué duda cabe, como profesor del Instituto Cervantes, de Madrid, en memorable orden ministerial de Federico Mayor Zaragoza.